Los palos y las piedras fueron las primeras armas que utilizó el ser humano hace más de un millón de años. Muchos miles de años despues, empezó a frotar y golpear piedras y palos para crear instrumentos y armas que cumplían mejor con su función.
Al principio, debieron ser golpes burdos, cuyos resultados eran impredecibles, pero después, debido a constantes cambios técnicos, desarrolló técnicas que le permitieron crear herramientas que podeían considerarse cuchillos, hachas o puntas de flecha.
Un cambio técnico es el que se da en los gestos técnicos con que se usan las herramientas, en los procedimientos de producción, o en la aplicación de herramientas, máquinas o instrumentos de modos distintos.
El principal motivador de los cambios técnicos suele ser la búsqueda por satisfacer mejor las necesidades e intereses de un grupo social.
Para seguir con nuestro ejemplo, el desarrollo de armas e instrumentos con filo permitió al humano primitivo defenderse de los depredadores y, con el tiempo, incorporar carne animal a su dieta, de manera más continua, ademas de aprovechar mejor piel y huesos.
La sucesión de constantes cambio técnicos llevaría a obras magníficas como la construcción de acueductos, o el desarrollo de sistemas de tubería o y drenajes.
En este mismo sentido, la construcción de los acueductos romanos no hubieran sido posible de no haberse dado avances importantes en la ingeniería y las matemáticas.
Ambos permitieron soportar los canales que conducían el agua mediante arcos que les deban estabilidad y, a la vez, reducían la cantidad de material empleado.
De esta manera, los cambios en las necesidades sociales y los avances en las cienciad naturales posibilitan e impulsan los desarrollos tecnológicos mediante mejoras técnicas continuas.
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